domingo, 16 de noviembre de 2014

VERTIGO


Vacilamos al enfrentarnos desde el monte Alluitz al Infernuko Zubia, también llamado Salto del Diablo, pasarela de piedra que une el citado e impronunciable monte con el mítico y mágico Amboto. Inocente pasarela natural que salva un vacío de un centenar de metros y junto a la cual, pero a conveniente distancia, algunas placas metálicas de cuadrillas de amigos y clubs montañeros recordaban funeralmente a los incautos que desde allí se habían precipitado al vacío. Pero de haber estado, por ejemplo, a dos metros del suelo, no habría habido problema alguno en remontar la pasarela, muy torpe habría que haber sido para escurrirse por ella.



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