domingo, 18 de noviembre de 2012

ALEGRE BANDOLERO


                                       

Yo conocí al Vaquilla…Fue en una entrevista/reportaje que hicimos por las calles de Figueras, cuando El Vaquilla ya no quería ser el Vaquilla, ni siquiera el Vaquita, sino Juan José, Juan José a secas. Vaca acababa de casarse, le habían dado el tercer grado, tenía un curro fuera de la cárcel… Pasamos una tarde cojonuda en Figueras, pueblo que recuerdo como amurallado y rodeado de bosques muy verdes. Juan José era un chavalote muy simpático, muy sanote, totalmente entusiasta. “La fuga de Lérida 2. Aquello fue increíble, parecía una película. Adelante, hacia la frontera…, Cuidado ¡nos disparan!”.  La putada fue no habernos hecho una foto juntos, foto que ahora incluiría descaradamente en el blos.

Todo esto lo cuento, no por tirarme el rollo, aunque también…sino porque de eso, de esa época exacta en la vida de El Vaquilla –que aquí se llama El Zarco- trata Las leyes de la frontera, la última y publicitada novela de Javier Cercas. Me ha traído muchos recuerdos. Yo era un periodista más de los que  apoyaron el relato-proyecto-mediático del Vaca y su mujer de entonces. Y eso a pesar de las advertencias / profecías de Instituciones Penitenciarias (que más sabían, parece, por perros que por viejos): “Cuanto menos publicidad le deis, mejor para él”. “Cuidado con la mujer, que es de armas tomar…”
O a lo mejor funcionaban con bola de cristal. Muy poco después de aquella entrevista, el Vq (o Juan José, pal caso es lo mismo) volvió a caer, y por algo tan absurdo como hacerse un coche para ir a comprar burro. Pero vamos al libro de Cercas.
Breve sinopsis: El Zarco y su novia Tere, dos delincuentes juveniles, conocerán a un chico de clase media, El Gafitas, al que convencerán o enredarán para que se una a sus fechorías. Escarmentado tras la detención de gran parte de la banda, de la que escapa por los pelos, Gafitas decide cambiar de ambiente. Se convertirá en abogado llegando con el tiempo a defender a su antiguo compinche…
¿Me ha gustado el libro? El arranque es inverosímil. Que en los últimos años setenta, con quince tacos, vayas a los billares y te encuentres una quinquillera, monísima, además, que te lleve a los baños y te chupe la polla…, eso no se le ocurre ni a las mentes más calenturientas de mi generación.
                                                                          
¿Me ha gustado, no me ha gustado? ¿Sí? ¿No? ¿Me quiere, no me quiere…? El Zarco es un valiente/El Zarco es un pringao. El Zarco quiere salir de la cárcel/ El Zarco teme la libertá… El Zarco es una víctima/El Zarco es un listo y un manipulador…  El Gafitas es el que cuenta toda esta película, haciéndose y haciéndonos la polla un lío, con Zarco y Tere volviendo, como un karma, cuando ya se habían ido para siempre, cada veinte, cada cuarenta páginas. Las tesis yo creo que deben de quedar fuera de las novelas, y si acaso ponerlas el lector… Pero aquí la tesis lleva implícita su antítesis. Sí, pero no, no pero sí, podría ser, creo que ahora ya lo he pillado. Bueno, no sé.
¿Me ha gustado, no me ha gustado?
El caso es que…
Debe de ser un rollo pero bastante chula.

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