miércoles, 31 de diciembre de 2014

FAN



FELIZ AÑO NUEVO (FAN) y que se cumplan todos vuestros deseos...
yo sólo espero... no tener que cortarme una oreja este 2015
un abrazo

martes, 30 de diciembre de 2014

PLA VIEJO



Pla viejo, Pla pellejo. Y sin embargo… todos los escritores de diarios que en el mundo han sido, han querido ser Josep Pla. Ese decir las cosas a mala hostia, poder quejarse de todo, y que encima te paguen por ello.

Reivindicar al viejo payés frente a esa pretendida “épica de lo cotidiano” o “épica de los pañales” de Trapiello o Knausgard -escritores que son sinceros sobre todo cuando hablan de los demás (así cualquiera).

Frente a ellos, ese Pla pudoroso que, casi a su pesar, acaba confesando sus debilidades hace un poco el diario de un adolescente que se queja, estoy solo, no tengo amigos. Que se emborracha y se va de putas.

Pla, el rentista, escribiendo y leyendo en la masía de Llofriu con frío de bajo cero, “pero un silencio casi medieval”, resulta bastante más heróico que el noruego KOK (el de Mi lucha), escribiendo su primera novela en un despachito de alquiler de la vecina Estocolmo. Mi lucha…

Seguiremos informando sobre el viejo Pla, sobre Pla el viejo, sobre Plas y sus póstumas novedades.

 
 
 




domingo, 28 de diciembre de 2014

KNAUSGARD


 
 

Por fin estoy leyendo al famoso Knausgard, voy por la página 200 de Un hombre enamorado –segundo tomo de su saga Mi lucha- y no sé aún qué opinar acerca de esta especie de novela autobiográfica que arrasa en los baremos editoriales

Voy cambiando mi valoración a intervalos, cada diez páginas más o menos. A ratos me parece un experimento fascinante, la tan cacareada sinceridad del escritor noruego. A ratos, trivialidades, chismorreos, un catálogo de pequeñas neurosis: las dificultades de Knausgard con su pareja, con sus niños en la guardería, en los columpios, en el centro comercial… De vez en cuando interrumpe el hilo de estas nimiedades para hundirse en su vasto y profundo mundo filosófico.
 

 

Lo de Knausgard es el reflejo, ciertamente huraño, de un mundo Ikea: Pero, aunque al autor le repela Ikea, también tenemos nosotros deasiado Ikea en nuestras vidas como para seiscientas páginas más de lo mismo. Knausgard lo sostiene porque es un escritor ameno, entretenido, aunque no sé si de mucho calado. Entretenido un poco en plan internet, un escritor muy de esta época: es como si flotaran, intercambiables, todas las cosas que nos cuenta.

 

 
De todos modos, hay que ser ególatra para escribir uno 3600 páginas (estas son las dimensiones totales de Mi lucha) sobre sus demonios interiores, y quedarse tan ancho. (Bueno, vale, aquí en España también tenemos los diarios de Trapiello, que deben de andar ya por las diez mil. Tanto Knaus como Trapi son narradores natos, exhaustivos –y lo digo en el buen sentido-, capaces de extenderse durante veinte páginas sobre veinte minutos pasados en la peluquería o en la estación de autobuses).
 

Knausgard ha tenido el acierto de escribir su tocho al filo de los cuarenta años. Después de los cuarenta, nadie se toma tan en serio a sí mismo.
 
 

 
 
 
Aún no sé hacia dónde caminan estas 200 páginas leídas de Knausgard –a lo mejor luego es la polla, y me tengo que callar la boca, pero… dudo de que el interés por “el genio” de KOK persista hasta la publicación en España del tomo 6. Y sin embargo, ¿por qué no? puede también perfectamente ir a más este fenómeno, como una especie de Stieg Larson existencial. Aunque, ¿quién se acuerda ya de Stieg Larson?

 
 
 

lunes, 22 de diciembre de 2014

REGRESO AL CRISTO DE LOS PEPINOS


Nacimiento en Cristo Pepinos
 
 

Cuando el Año acorta sus días

A mi ventana llaman los pajarillos

Para de nuevo conducirme cual fantasma sonámbulo

Al olvidado Cristo de los Pepinos

 










 

 
 
Y aunque allí paren algunos gañanes
 
Que pretenden confundirme

En paz escucharé el vuelo de motor

Del Herrerillo Capuchino

 
 
 
 
 

Entre los pinos me tumbaré al sol

Y allí rumiando pergeñaré mis versos

Sintiéndome, como le ocurre al Poeta,

Muy lejos de la Ciudad y el Mundo

            
REF "El Cristo de los Pepinos" (junio 2011)