lunes, 15 de octubre de 2018

ULTIMO DIA


Ha venido Ernesto, ya desposeído de sus potestades de C3,y hemos estado hablando: de Budha y de Cristo, del tiempo y de las estrellas, de viajes astrales y de ovnis -por estos pagos tuvieron que verse a patadas en los años 70… El futuro parecía esconderse bajo las capas de nubes, prometedor en el día frío pero azul. Pero pronto la niebla y la lluvia, y como vigilar fuegos entre la niebla y la lluvia sería una cosa surrealista me he puesto a releer el libro de Buñuel de memorias, que siempre me ha parecido muy entretenido. Ultimo día, último suspiro…



ADIOS


Lo que se ve al salir del pueblo, al trantán de los badenes:
Bodega San Esteban Protomartir, Cooperativa Sindical de Colonización. (Prohibido aparcar junto a los silos).
Mirasierra. Es una casa aislada, de piedra como amarilla. Tiene el chaflán y dos pisos más, ventanas tapadas con cortinas, parece un antiguo hostal en desuso. A la puerta se reúnen las mujeres en sillas -o se reunían, en los tardíos veranillos.
Vivan los quintos (pintadas alusivas a prácticamente todas las promociones del siglo XXI).
Discoteca con columnas como templete. Abandonada, grandes ventanales tapiados con ladrillo.
Gente con cara de antiguos.
Algunos pibones, autóctonos, y otros –chicas con camiseta de tirantes-que parecen como transplantados.
En los columpios, reunión de moras tapadas con el burka. Los niños en bicicletas.

Un caballito tras una cerca, con sus días de tristeza animal y sus ratos de salvaje alegría
El cartel que marca el fin del pueblo en el que alguien –ya a distancia prudencial- ha añadido con pintura: Pueblo de paletos .
Y luego las viñas y olorosas higueras…

Y mientras me alejaba, en el crepúsculo sombrío, la montaña me perseguía como una esfinge soñada por Edgar Allan Poe…